Prisoner 951
Prisoner 951 | Reino Unido 2025 | BBC, 4x60’ ★★★★☆
Creada por Stephen Butchard
Dirigida por Philippa Lowthorpe
Séries Mania ‘26: Panorama Internacional
Algunas historias de trascendencia en Reino Unido han pasado más desapercibidas en el ámbito internacional, y seguramente es el caso de la detención en 2016 de Nazanin Zaghari-Ratcliffe, una mujer con doble nacionalidad iraní y británica, que acabó siendo utilizada como rehén por parte de Irán para exigir el pago de una deuda histórica que tenía Gran Bretaña con ellos. Acusada falsamente de cargos relacionados con espionaje y conspiración para derrocar al régimen iraní, pasó un calvario de varios años cuando la detuvieron en el aeropuerto de Teherán en el mes de abril, durante un viaje en el que pretendía visitar a sus padres junto a su hija pequeña. La historia será contada por sus protagonistas, Nazanin Zaghari-Ratcliffe y su marido Richard Ratcliffe en un libro titulado A yard of sky (2026) que en principio se había anunciado para su publicación en octubre de 2023, pero aún no ha salido a la luz. El proyecto, que incorpora algunas de las repercusiones que tuvo el caso la inacción del gobierno británico, se ha desarrollado en secreto bajo el título provisional Love story hasta que hace unos meses BBC anunció los nombres de sus protagonistas: la actriz Narges Rashidi, protagonista del episodio más sorprendente de la última temporada de la serie Gangs of London (SkyShowtime, 2020-) y el reconocido actor Joseph Fiennes. Lo más terrible que revela esta adaptación es que el caso de Nazanin no es un hecho aislado, sino que es una práctica habitual por parte de la Guardia Revolucionaria iraní, que utiliza la detención ilegal de ciudadanos que viven en el extranjero para realizar exigencias a los países en los que se han asentado. El guionista Stephen Butchard, que este año también ha estrenado la excelente Los amos de la ciudad (Movistar Plus+, 2025) trabaja en el proyecto desde que Nazanin aún era prisionera, principalmente en colaboración con el marido de ella, y ha necesitado tres años de producción incluso después de la liberación de la protagonista.
En 2016, durante uno de sus viajes a Irán, Nazanin (Narges Rashidi) es detenida en el aeropuerto de Teherán (todas las escenas que transcurren en Irán se rodaron en Grecia) y sometida a un juicio secreto en el que es condenada a cinco años de cárcel por espionaje, sin ninguna prueba. Mientras su marido Richard Ratcliffe (Joseph Fiennes) trata de conseguir que el Foreign Office reclame la liberación de Nazanin, poco a poco se revela que la detención puede estar relacionada con la reclamación de Irán de una deuda de 400 millones de libras por la compra de unos tanques a Gran Bretaña en los años setenta, que el gobierno británico nunca entregó. La justicia internacional dio la razón a Irán, pero no recibió el pago hasta el mismo día en que Nazanin y otro prisionero fueron puestos en libertad, aunque el gobierno de Gran Bretaña sigue negando hoy en día que las dos circunstancias estén relacionadas. Prisoner 951 (BBC, 2025) es ese tipo de historias que provocan más indignación conforme se desarrollan, sobre todo por la incapacidad de los sucesivos responsables de la Oficina de Exteriores, no solo para resolver el problema de un ciudadano británico detenido ilegalmente, sino por sus intentos de mantener a Richard Ratcliffe fuera del escrutinio público. Quien sale peor parado es Boris Johnson, quien durante el período de encarcelamiento fue Ministro de Relaciones Exteriores y posteriormente Primer Ministro, pronunciando una frase en el Parlamento sobre las actividades de Nazanin que pudo haberla puesto en peligro.
Un relato sobrecogedor sobre una madre a la que privan el derecho de estar con su hija Gabriella (Mana Sayyah y Ava Rose) durante seis años, que sitúan a ésta entre las miniseries de denuncia más relevantes de los últimos años.
La excusa de la Guardia Revolucionaria iraní era el trabajo de Nazanin como directora de proyectos en la Fundación Thomson Reuters, que no estaba directamente relacionada con la agencia de noticias Reuters. Pero fue una excusa para acusarla de conspiración contra el régimen iraní y condenarla a cinco años de cárcel. Prisoner 951 cuenta la historia usando una estructura sencilla que se enfoca en los dos puntos de vista principales: la experiencia de Nazanin tras su detención, una aventura kafkiana en la que estuvo muchos meses en aislamiento sin saber de qué se la acusaba y posteriormente enviada a la Prisión de Evin en Teherán, donde encontró la solidaridad de sus compañeras de cárcel, entre ellas Narges Mohammadi (Melika Foroutan), activista a favor de los derechos de las mujeres iraníes que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2023. El otro foco está en Richard Ratcliffe y su campaña pública para dar a conocer la situación de su esposa, al mismo tiempo que las autoridades británicas le recomendaban que mantuviera un perfil bajo para no entorpecer las negociaciones. Cada episodio se desarrolla en diferentes momentos: los acontecimientos que rodearon a la detención de Nazanin, los días posteriores con la celebración del juicio y la condena, meses después en la prisión de Evin y en el último episodio las repercusiones de la pandemia del Covid, que provocó la liberación de 10.000 prisioneros de las cárceles iraníes, mientras la condena de Nazanin era conmutada por arresto domiciliario en casa de sus padres.
La única figura que se evita representar con un actor es la de Boris Johnson, del que incluso se introduce un comentario jocoso por parte de una de las prisioneras cuando aparece en televisión. Esto refuerza el patetismo de su ineptitud como político, mientras el rostro de la última de los cinco Secretarios de Estado para las Relaciones Exteriores que pasaron por el cargo, Liz Truss (Vivienne Gibbs), refleja una incapacidad casi infantil cuando Richard Ratcliffe le tiene que recordar que “mi esposa no es una prisionera, es una ciudadana británica que está siendo usada como una moneda de cambio“. La serie subraya los continuos cambios políticos en Gran Bretaña para mostrarlo como un país incapaz de enfrentarse a problemas internacionales dada la inestabilidad. La directora Philippa Lowthorpe, que ya trabajó con Stephen Butchard en la miniserie Five daughters (BBC, 2011), se apoya en planos fijos durante las comparecencias de Nazanin ante la justicia iraní, para reflejar el estatismo autoritario, mientras toma influencias de thrillers de los setenta como El último testigo (Alan J. Pakula, 1974). Pero sobre todo construye un relato sobrecogedor de una madre a la que privan el derecho de estar con su hija Gabriella (Mana Sayyah y Ava Rose) durante seis años, mientras la propia niña es objeto de negociación entre las autoridades británicas e iraníes para que regrese a Gran Bretaña con su padre. Prisoner 951 se encuentra entre las miniseries de denuncia más relevantes de los últimos años, una historia que refleja la incapacidad de un país para afrontar la defensa de uno de sus ciudadanos.


