Possession
Possession | Reino Unido 2026 | Sky, 5x45’ ★★★★☆
Creada por Karla Crome
Dirigida por Storm Saulter
A partir de los elementos del terror gótico, esta propuesta de thriller que mira hacia las raíces de la esclavitud en la Jamaica colonial desde una perspectiva actual, introduce temas como la reparación, un concepto del derecho internacional que defiende las medidas para reparar a las víctimas y a sus descendientes que han sufrido violaciones de los derechos humanos en el pasado, no solo económicamente sino también en cuanto a la restitución, la rehabilitación y las garantías de no repetición. Este legado es planteado en Possession (Sky, 2026) de una manera que se relaciona directamente con la herencia física de una mansión en una antigua plantación de Jamaica. A la muerte de su padre, Oliver Connaught (Jonny Lee Miller) no recibe el traspaso de sus bienes como único heredero, sino que el testamento nombra a un desconocido hombre local, Cudjoe East (Sheldon Shepherd) como el único beneficiario de las posesiones. Claudia Mckenzie (Gugu Mbatha-Raw), una joven y ambiciosa abogada mestiza, viaja a Hope Hill House, en Jamaica, para intentar averiguar quién es el misterioso nuevo heredero y tratar de revertir el testamento, argumentando la falta de conexión real con el fallecido. Pero este viaje, por supuesto, supone también un encuentro de la propia Claudia, cuya madre falleció y ha sido criada en un entorno principalmente blanco, con sus propias raíces. La primera noche que pasa en la mansión sufre las consecuencias de una extraña celebración de magia negra, al mismo tiempo que descubre un sarcófago en una de las habitaciones.
Con estos elementos, que conectan la historia con los clásicos inicios del terror gótico como Drácula (1897, Ed. Newton Compton Editores) de Bram Stoker, del que hace un mes se ha publicado una edición de lujo en España, a través de una abogada que viaja a un lugar recóndito para tratar temas familiares, Karla Crome (1988, Reino Unido) ha creado un interesante relato que establece las herencias envenenadas de la época de la colonización, y cómo las consecuencias de ésta siguen permaneciendo en la sociedad jamaicana. A la creadora de la serie la conocemos principalmente como actriz, siendo una de las protagonistas de la conocida Misfits (Prime Video, 2009-2013) y una de las componentes de la extraña familia en la reciente Algo terrible está punto de suceder (Netflix, 2026). El planteamiento de la historia tiene relación con la identidad en un sentido mucho más profundo de lo que sugeriría un thriller con toques de terror. Claudia y el misterioso Cudjoe tienen en común su procedencia mixta, jamaicana y británica, algo que también comparte la propia guionista, pero en el caso de Claudia, ni siquiera se ha planteado sus orígenes ni la posible relación de su familia con la esclavitud durante la época colonial. En el primer episodio, se establece una ruptura temporal que introduce dos tramas paralelas, una que se desarrolla en la actualidad y otra que regresa a 1760, cuando la plantación era una propiedad esclavista perteneciente a Kenneth Connaught (Jack Bandeira), un aristócrata antepasado de Oliver, quien al morir, es traspasada a su esposa, Charlotte Connaught (Bel Powley), una mujer traumatizada por su vida solitaria que toma decisiones cada vez más crueles, especialmente en relación con la familia del esclavo Matthew (Sheldon Shepherd), quien era el protegido de su esposo.
La propuesta aborda con eficacia temas relevantes desde el formato del Black horror, que se reivindica como una historia sobre el legado y la identidad, introduciendo elementos de posesiones y cicatrices psicológicas provocadas por el pasado colonial.
Esta incursión en el género de terror a través de la conexión con las herencias del pasado esclavista puede encontrarse en el denominado Black horror o terror racial de títulos como Déjame salir (Jordan Peele, 2017) o Candyman (Nia Dacosta, 2021), y sin duda la historia de Possession, cuyo título juega al doble sentido de las posesiones materiales y el espíritu poseído, parece estar influida por este tipo de historias. Pero esto no se siente como una debilidad, consiguiendo establecer una reflexión interesante, no tan solo sobre la necesidad de la reparación, sino también sobre los ecos de la esclavitud que siguen marcando las huellas de la sociedad jamaicana: las propiedades esclavistas, las referencias en los nombres y esa opresión permanente en los habitantes de una antigua colonia occidental. El año pasado se estrenó Get Millie Black (HBO Max, 2024), un excelente thriller policíaco de la BBC basado en la novela de Marlon James (1970, Jamaica) que también abundaba en estas cicatrices del pasado de la isla, quizás de una forma más acertada que Possession. Pero lo más interesante de esta última es la manera en que sabe conjugar los espíritus y la atmósfera de terror con la profundidad de la reflexión moral de la protagonista, una abogada que desde el principio parece claro que ha sido enviada a Jamaica por conveniencia política: es mestiza y de origen jamaicano.
Aunque hay espíritus, posesiones, enjambres de insectos y algún sobresalto, la serie crea una atmósfera inquietante que permanece durante sus cinco episodios, aunque el personaje de Oliver Connaught acabe derivando hacia un antagonista más o menos convencional. En la trama del pasado, también resulta refrescante que el personaje antagonista no sea un propietario masculino, sino que la mayor parte del tiempo el conflicto se sostiene en el personaje de Charlotte, que será la que extienda el legado familiar de una manera inquietante. La visión del director Storm Saulter (1983, Jamaica) también aporta una perspectiva que no solo apoya una historia contada desde la mirada jamaicana, a través de un artista que ha explorado en sus trabajos como fotógrafo y cineasta, temas relacionados con la identidad, como en la película Sprinter (2018). La música y los rituales tradicionales de máscaras marcan la narrativa de la serie, mientras que hay un motivo recurrente en el Obeah, la práctica espiritual afrocaribeña de contactar con los ancestros, temida durante mucho tiempo por las autoridades coloniales por su asociación con la resistencia y la rebelión, que también sufrió persecución después de la abolición de la esclavitud en 1830, por considerarla un fraude. Possession aborda con eficacia temas relevantes desde el tono de un terror gótico reconvertido en una historia sobre el legado y la identidad.


