Lynley
Lynley | Reino Unido 2025 | Movistar Plus+, 8x45’ ★★★☆☆
Creada por Steve Thompson sobre las novelas de Elizabeth George
Dirigida por Edward Bazalgette, Stewart Svaasand
En esta tendencia a volver a personajes basados en novelas que ya fueron adaptadas a la pantalla, una nueva propuesta ha actualizado a los protagonistas de los libros de la escritora norteamericana Elizabeth George (1949, Ohio). Desde su debut con Una gran salvación (1988, Ed. Jentas), la autora ya presentó al inspector Lynley y a la sargento detective Barbara Havers en relatos policíacos que se desarrollan en Gran Bretaña, a los que ha dedicado más de una veintena de libros, el último publicado bajo el título Something to hide (2022). Aproximadamente la mitad de ellos fueron adaptados en las dos primeras temporadas de Los misterios del inspector Lynley (BBC, 2001-2007), aunque en las cuatro temporadas siguientes se escribieron historias originales. Esto ha permitido un margen importante de novelas que pueden recuperarse para lo que podemos considerar un reboot del personaje, que actualiza las historias para situarlas en nuestros días pero manteniendo la esencia que caracteriza a sus protagonistas. Lynley (Movistar Plus+, 2025) aporta una nueva perspectiva en esta adaptación llevada a cabo por el veterano guionista Steve Thompson (1967, Inglaterra), que ha trabajado en series como Sherlock (Prime Video, 2010-2017) y Vienna blood (Movistar Plus+, 2019-2024), y recientemente escribió la miniserie Prime target (Apple tv+, 2025).
Con un formato original de cuatro episodios de 90 minutos, que en España se estrena en su formato más tradicional de ocho episodios de 45 minutos, la serie traslada a la pantalla las investigaciones que provienen de las novelas originales, comenzando con A place to hide (T1E1), adaptación del libro El refugio (2003), que es el decimosegundo de la colección. De manera que la presentación del primer encuentro entre los dos protagonistas se lleva a cabo en una historia distinta a la de las novelas. La particularidad de estos personajes se encuentra en su diferencia social: Thomas Lynley (Leo Suter) es un aristócrata educado en Oxford, mientras que la sargento Barbara Havers (Sofia Barclay) es una policía de familia obrera de segunda generación de inmigrantes, lo que ofrece dos perspectivas diferentes respecto a la forma de abordar los casos. Lynley ha sido asignado al Equipo de Incidentes Mayores de Three Counties, que está dirigido por Brian Nies (Daniel Mays), un inspector jefe que en el pasado tuvo algún enfrentamiento con él, al que todavía guarda rencor, lo que utiliza en su actual puesto como su superior. La sensación que transmite Lynley desde el principio es que, viniendo de una familia aristocrática, su dedicación a la policía es más un capricho que una vocación, pero su perspicacia le convierte en un investigador especialmente hábil para resolver los casos.
Aunque mantiene con solvencia las diferencias sociales entre los dos investigadores, no llega a ser tan memorable como podría, perdiendo la oportunidad en una definición poco compleja de los protagonistas y los personajes secundarios.
La serie maneja bien la diferencia de criterio entre los dos personajes: Lynley es más directo y seco, y en algunas ocasiones no tiene reparos en saltarse los procedimientos policiales, mientras que Havers suele establecer una mayor cercanía con los interrogados para extraer información, y está más entregada a las normas policiales porque se ve obligada a justificar sus actuaciones por su género y por su raza. Lo que también influye en la percepción que tiene hacia Lynley como el ejemplo de una Gran Bretaña que impulsa a los privilegiados para allanarles el camino hacia cualquier puesto de responsabilidad. Él representa una especie de herencia social que le permite encontrar puertas abiertas en todo momento, un privilegio que está constantemente reflejado en los trajes caros que utiliza o en el coche deportivo que conduce. Pero conforme se desarrollan los casos sus diferentes estilos se revelan como complementarios, de manera que, combinados, permiten un acercamiento desde puntos de vista distintos, y Havers comprobará que Lynley puede llegar a ser un compañero comprometido y solidario. La serie sin embargo no llega a ser tan memorable como podría, perdiendo a veces la oportunidad de elaborar un desarrollo más profundo sobre los personajes, tanto los principales como los secundarios.
A pesar de que algunos episodios se desarrollan en un trasfondo interesante, como en Sin testigos (T1E7-E8), que adapta el libro Sin testigos (2005), explorando una comunidad religiosa que ayuda a personas sin hogar, donde se comete un asesinato. A pesar de que se apunta cierto recelo por parte de Barbara Havers respecto a la religión, hay poco desarrollo del tema y resulta demasiado forzado y exagerado. Incluso en el caso de Thomas Lynley, solo conocemos de su vida privada una relación que mantiene con Helen (Niamh Walsh), una agente inmobiliaria, que sin embargo no resulta demasiado relevante en la historia general. Los episodios planteados originalmente como un solo bloque de investigaciones permiten ampliar las historias y conducir a desenlaces muy diferentes de lo que parecen al principio, como en Este cuerpo sin vida (T1E3-E4), basado en el libro Cuerpo de muerte (2010), en el que la desaparición de Gemma Hastings (Eleanor O’Brien) parece un caso de acoso que sin embargo deriva hacia implicaciones familiares relacionadas con el pasado. Lynley reinterpreta al personaje con una actualización solvente, reforzada por el porte erguido del actor Leo Suter, al que hemos visto en Vikingos: Valhalla (Netflix, 2022-2024) y recientemente en La novia (Prime Video, 2025), aunque prioriza un mayor ritmo frente a una mayor profundidad en torno a los temas que aborda. A pesar de que la historia se desarrolla en diferentes localidades inglesas, la serie ha sido rodada completamente en Irlanda, algo parecido a lo que ha ocurrido recientemente con otras series como el policíaco Inspectora Ellis (Filmin, 2024-) y el drama Los Hardacre (Movistar Plus+, 2024).


