Blood cruise
Färjan | Suecia-Estados Unidos 2025 | SVT/CBS, 6x45’ ★★★☆☆
Creada por Chris Andrews, Malin Lagerlöf, Mats Strandberg
Dirigida por Jonas Alexander Arnby
Nordic Series Script Award ‘26: Creative Courage Award
El intento de las televisiones públicas por alcanzar audiencias más jóvenes les ha llevado a adoptar también algunos géneros que no son habituales en sus producciones originales. El canal público sueco SVT, con la participación de la productora norteamericana CBS Studios, se ha atrevido a producir la adaptación del relato de vampiros Färjan (Blood cruise) (2018), escrito por Mats Strandberg (1976, Suecia), al que algunos han llegado a denominar como “el Stephen King sueco“, porque en los últimos años se han adaptado otras dos novelas suyas al cine, en las películas La conferencia (Patrik Eklund, 2023) y The home (Mattias Johansson Skoglund, 2025). De hecho, él mismo se ha encargado de la adaptación de su libro junto al británico Chris Andrews, director de la película Bring them down (2024), y con Malin Lagerlöf como co-guionista. La historia se desarrolla durante una sola noche a bordo del ferry Baltic Charisma, cuyo trayecto se desarrolla entre Suecia y Finlandia. Pero en esta ocasión viajan Edith (Tuppence Middleton) y su hijo Walter (Kolbjörn Skarsgård), que comparten la peculiaridad de que son vampiros. Sin embargo, ella trata de mantener un perfil bajo, evitando la tentación que pueden provocar los cientos de pasajeros que se encuentran en el crucero, mientras que su hijo parece más dispuesto a aprovechar ese espacio cerrado y aislado en medio del Mar Báltico para saciar su sed de sangre y contagiar a todos. Walter es precisamente uno de los personajes más interesantes de la serie, bien interpretado por el joven Kolbjörn Skarsgård, que consigue transmitir una cierta inquietud por su carácter imprevisible y su tendencia a desobedecer a su madre, pero al mismo tiempo le aporta cierta humanidad.
El joven debutante de 13 años es el hijo más pequeño de los ocho que tiene el reconocido actor sueco Stellan Skarsgård, nominado al Oscar por Valor sentimental (Joachim Trier, 2025), y es hermano de Alexander, Gustaf y Bill, los tres más conocidos. El actor de 74 años revelaba en una revista sueca que le preocupaban las burlas que Kolbjörn estaba recibiendo en la escuela por ser considerado un nepobaby, lo que le estaba afectando emocionalmente. Pero sin duda demuestra en esta serie un talento que parece heredado. Consigue que su personaje tenga un punto de arrogancia juvenil pero al mismo tiempo se sienta vulnerable, especialmente cuando concede a una de sus víctimas la condición de vampiro alfa. Mezclando la estructura de las series sobre cruceros, en las que se desarrollan diferentes tramas paralelas protagonizadas por los pasajeros y la tripulación, con el terror de los ataques vampíricos, que convierten el viaje en una pesadilla, Färjan (SVT, 2025) tiene una textura de serie B, con efectos visuales y maquillaje algo básicos. Pero consigue transmitir la claustrofobia de los pasillos estrechos y oscuros en los que no hay escapatoria cuando la víctima se encuentra con un chupasangre. Entre la tripulación adquiere principal protagonismo la jefa de seguridad Pia (Jessica Grabowsky), que tiene un arco de personaje curioso, y la vieja estrella de la canción Dan (Björn Bengtsson), al que casi nadie recuerda ya y que ha quedado relegado a presentar el karaoke de la sala de fiestas. El enfrentamiento personal que tienen ambos se acabará trasladando al momento en el que los vampiros empiezan a atacar.
Aunque al escritor Mats Strandberg se le conoce por mezclar historias de terror con un realismo cotidiano, la serie no consigue transmitir esa sensación, y se queda en una producción de serie B que no aprovecha las posibilidades de un ataque vampírico en el interior aislado de un crucero en alta mar.
Entre los pasajeros, destacan también Calle (Arvin Kananian), un ex-empleado del crucero que ahora viaja como turista junto a su novio inglés Vincent (Scott Arthur), quien le dará una sorpresa que no recibe la respuesta esperada. Marianne (Marika Lagercrantz), una mujer madura solitaria que encuentra la compañía amistosa que necesita en Göran (Thomas Hanzon), el veterano líder de un grupo de motoristas. Y el joven Albin (Orlando Walhsteen), quien viaja con su familia disfuncional formada por su padre abusivo Mårten (Christopher Wagelin) y su madre discapacitada Sara (Sandra Medina), pero al menos tiene la compañía de su prima Lo (Lissa Edil), junto a la que se enfrenta a los vampiros. Färjan mezcla estas historias personales con la trama de Walter y su madre hasta que estalla el caos y lo único importante es la supervivencia, pero incluso en esos momentos hay un interés en centrarse en las relaciones humanas y cómo se enfrentan a una situación extrema. Los infectados tampoco son vampiros monstruosos que solo acuden al olor de la sangre, sino que en algunos casos tienen conciencia de su propia condición: “¿Para qué sirve la vida eterna si no puedes compartirla con nadie?“, pregunta un Dan convertido en vampiro a Nadja (Phoenix Jackson Mendoza), la cantante estrella del crucero.
La dirección de Jonas Alexander Arnby (1974, Dinamarca), que dirigió la película de terror Cuando despierta la bestia (2014) y thrillers nórdicos como Veronika (SyShowtime, 2024-) y Asalto en helicóptero (Netflix, 2024), prioriza el carácter mundano de los ataques de los vampiros, eliminando parte de su mitología de horror para hacerlos más cotidianos. Pero ese también es uno de los problemas en una serie en la que el género de terror, a pesar de algunos jump scare, no termina de explotar en la medida en que debería hacerlo. Hay algunas secuencias de tensión logradas, como la primera incursión de vampiros en la sala de karaoke en el Episodio 2 (T1E2), en la que la música y el baile se confunden con los ataques a los pasajeros, algunos de los cuales ni siquiera perciben que lo que está ocurriendo es real. Pero se siente que la serie utiliza los principales tropos del género vampírico solo cuando le interesa, descartando los que no le convienen para crear su propia mitología vampírica, tal como la describe Walter: “Hubo una época en que la gente nos tenía miedo. Ahora nadie cree en nuestra existencia. Estamos en la cima de la cadena alimentaria. Los humanos son solo ganado“. A Mats Strandberg se le valora su talento para mezclar los elementos sórdidos de sus historias con un cierto realismo cotidiano sueco, pero Farjän no lo consigue. Hubo un proyecto paralelo de una adaptación cinematográfica dirigida por Levan Akin (1979, Suecia), que ya adaptó una novela de Strandberg en El círculo (2015) y después consiguió reconocimiento con su película Crossing (2024), pero no ha habido más noticias. Por el momento, Farjän es una serie que tiene algunas virtudes pero no logra transmitir esa sensación de horror cotidiano que necesita.


